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CRÓNICA DE LA NEVADA DE SEMANA SANTA DE 2008 (Marzo)... Y no iba a nevar
Domingo 23 de Marzo de 2008. Cuarta de nieve en Leciñana y paseo sobre la misma.... con FULL EQUIPE
Dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver, ni más tonto que el que apueste contra Alfredo una predicción climatológica en pleno extasis meditativo del Cuezveño. No cansos los Fredenses con perderle cubatas a diestro y siniestro, aun en la madrugada del viernes le porfiaban en plena Roca de Frias al climatólogo más famoso del Valle, con voz de fondo de la presentadora de Antena 3 que solo hacía repetir lo mismo pero con mayores dosis de inseguridad. El fino letrado criado en la margen derecha del Gran Bilbao no dejó lugar a las dudas, y con voz segura digna del mismísimo Mesias alto y claro espetó: "A las 12 del mediodia del Domingo una cuarta de nieve en la Iglesia de Frias, algo más caerá en Leciñana y como boinas caerán en Herrán a la misma puerta de la Casa Rural de Paki, dejando otra cuarta en pleno quicio de la puerta". Los lugareños atónitos dudaban y con voz desafiante llegaron a contestarle: "No es de apostar, porque sueles ganarlo, pero no creo que veamos nevar ya en el Valle este año, si acaso en Humión". Más les hubiera valido haber estado callados, vaya si vieron nevar, Almas Candidas... Atajo de seteros baratos, mata codornices. A la noche ya amenazaba nieve, y tras la helada del Jueves que hubo que combatir en Trespa a golpe de cubatón, el viernes con tres grados a las 23:00 horas y viento del norte entrando desde Ribera trajeron los primeros copos al Valle. Tal y como él había dicho.
Aun sin ser boinas, ya venían anunciando que la "cuarta" pudiera llegar, y sobre la una de la mañana y justo después de que el viento nos dejara sin Televisión, (ni digital ni de la otra), Leciñana se tornó blanca a la luz de los faroles. Con fuego a tope en la leñera y radiadores al ciento de rendimiento, esperamos al manto que no por anunciado fue menos espectacular.
Los más ansiosos arrancaron sus máquinas y camino de Trespaderne se lanzaron a esperar la alfombra de algodones que estaba de venir. Y solo ocho horas después el Valle presentaba una cuarta, vaya que si la presentaba.
La mañana nos regaló media hora de cielo despejado para degustar la visión y poder disfrutar de un espectáculo idílico. Los coches amanecían como tapados por una manta demasiado gruesa como para ser de lana y si el cuezveño no se había equivocado aquello era nieve polvo primera calidad de la de fabricada a boinazo limpio y recien apelmazada.
Mirando hacia Humión tejados cubiertos por la ya mítica cuarta y blancura nuclear al fondo, nunca mejor dicho. Dicen los lugareños que en las mañanas nevadas de Tobalina el silencio es diferente, ni los pájaros ni las gentes se atreven a estropearlo, y uno en su cama al percibir tal quietud sabe a ciencia cierta que afuera está blanco si es buen Tobalinés. Yo así lo experimenté y doy fe de que los trece grados que en la habitación reinaban, fueron complices de ese silencio que a las claras indicó lo que afuera nos aguardaba, ...blanco, blanco que blanco.
Tras un desayuno más abundante de lo normal y abusando de la miel, con bolsas de plástico sobre el calcetín y botas militares me lancé a la calle desafiando el temporal. Cámara digital en ristre y dispuesto a inmortalizar el momento, que paso a colocaros en fotogramas para no dar mucho la chapa y silenciar el espectáculo que la verdad la pena merece. Y silencio según dicen exije. Que os guste:
Jolín con la entrada al Chalet, si parece algo, ahora no creo que nos pudieran denunciar por chabolistas, si no se ven las construcciones.
CARRETERA A LECIÑANA
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