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CRÓNICA DE LA SUBIDA A
HUMION 2005
Sábado 13 de Agosto de
2005. Pico Humión 1450 metros dificultad media.
Tras un verano triste y
depresivo debido a la prohibición de asar en las eras, nos echamos al
monte esta dura mañana, sin una triste rodaja de panceta en nuestra
Tolva. La etapa prevista era en coche hasta Cubilla y posteriormente el
ascenso por la cara sur del techo de Tobalina "EL HUMIÓN".

El control de firmas se realizó
a las 08 horas de la mañana en la plaza de Leciñana, causando baja de
última hora Domingo con una fuerte tendiditis rotuliana que no se la
creyó nadie.
Aun así la etapa contó con siete
esforzados que se presentaban con mochilas reglamentarias cargadas hasta
los topes. Nino, Jose Luis, Koldo, Alfredo, Iñaki y la representación
femenina, bien alta, con Cristina y Jone como únicas féminas.
A la ausencia de Domingo, se
pudo sumar la de Koldo, que utilizaba el viejo truco del coche que no
arranca para volverse a la cama. Iñaki arrancó el muleto de la flota, y
todos camino de Cubilla con niebla espesa de fondo y frio húmedo que
castigaba la riñonada.
| Sin mas sorpresas se llegó a Cubilla, donde no
se habían levantado ni las vacas, con una mañana de frescor
extremado y todo un trayecto por delante. Nino repartió pronto
sus provisiones, formadas por mas de dos kilos de tomates que
hubo que portear hasta la cima en las mochilas, mientras Alfredo
e Iñaki llenaban las botellas de agua en la fuente de Cubilla.
Con caras aun de sueño, se enfiló la senda al repetidor, para
posteriormente girar a la izquierda, y ascender sin mas remilgos
a por la Cruz de Tobalina. |
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El aburrido ascenso estuvo animado por Iñaki que se pegó sus
carreras para realizar el impresionante reportaje fotográfico que se
adjunta. Y como no, por Alfredo, que nos trasadó a Sudamérica,
contando aventuras que no vienen a cuento en esta sección.
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Sin dudas en la ruta, enfilamos la subida a la Vagüada, en
la que contaba Iñaki que hay un agujero en el que si tiras
una piedra no la oyes llegar al fondo. En efecto y como puede
imaginar el lector, del agujero ni rastro, aunque haberlo
dicen que hailo.
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Alfredo se permitió lucir una impresionante cornamenta, en
pleno ascenso, lo cual seguramente molestó al ganado de la
zona que gracias a Dios creemos que no le vió.
Al fondo de la imagen en la parte derecha, se puede ver
como e pelotón cabecero no le esperaba.
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Continuamos el ascenso ya a ritmo, y pensando en el picnic que llevabamos
en las mochilas. Los tomates no iban a faltar, no en vano llevábamos mas de dos
o tres kilos, mientras que el jamón de pata negra brillaba por su ausencia, y no
alcanzaba ni siquiera los 100 gramos.
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Esta falta de chazina en las mochilas, hizo que no se nos
acercaran durante el ascenso ni los buitres. aun así alguna
avispa vimos pasar seguramente al olor de la tomatada. Las
anécdotas no faltaron en la subida, y entre risa y risa
superamos sin darnos cuenta los mil metros de altitud.
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Alfredo seguia hablando y contando historias que no
recordaremos, en una de estas se quedó solo y tuvo que
sprintar para coger al grupo que marchaba bastante mas
avanzado.
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Mas tarde nos enteramos que el
motivo de quedarse rezagado era que había encontrado una nueva ruta de
ascenso.
O eso se pensaba el, que gracias
al zoom x4 de la cámara de Iñaki, posteriormente pudimos observar que
las pasó mas canutas que Caín.
El caso es que después de
enlazar con la cabeza, ya no se separó del grupo ni siquiera en el
accidentado descenso del que desgraciadamente no tenemos imágenes debido
a la extremada velocidad y dificultad del mismo.
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Iñaki también circulaba a su bola, en tierra de nadie y
seguido a escasos 30 metros por un "Nino" que demostró
encontrarse en plenitud de facutades, y totalmente
recuperado de su lesión.
Aunque en la imagen no se vea, ya que lleva la cámara
escondida, Iñaki no paró de fotografiar a diestro y
siniestro. Lo que le impidió estar con los de cabeza en la
subida.
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Los de cabeza, tuvimos que esperar a fotógrafos, rezagados y
a Alfredo que seguia caracoleando y buscando rutas
alternativas.
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El ritmo no bajó y en la cabeza fueron continuos los abanicos, que
amparados es una agradabe brisa lateral, nos auparon hasta la cima
en menos que canta un gallo.
Al final, un hachazo de jose Luis, que solo jone pudo aguantar
les colocó a ambos en cabeza en un disputado sprint.
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Iñaki llegó mas tarde que Alfredo y nadie sabe lo que pudo
estar haciendo, debido a que nadie se lo preguntó.
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Una vez en la cima foto de familia, junto a la cruz de Humión,
Alfredo una vez mas se lo tomó al pié de la letra y trató de subir
hasta a misma cruz.
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En esta imagen pusimos a trabajar la tecnología y con temporizador
digital de última generación quedamos todos inmortalizados.
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Hora de preparar el almuerzo, con las impresionantes vistas del
Valle de Tobalina al fondo, y el Ebro serpenteando camino del
pantano de Sobrón.
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Entre tomate y tumaka, Jose luis sacó unas sardinillas de oferta que
hubo que probar. Aprobaron raspado, y nos centramos en las
explicaciones de Alfredo que nos enseñó a hacer chorizos después de
explicarnos la diferencia entre cerca y lejos. |
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Nino aburrido ya de la conversación, y sin apetito, buscaba una ruta
de descenso. con un impresionante panorama de fondo que nos brindó a
que sin duda fué la imagen de la jornada.
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En uno de los meandros del Ebro, este abraza a la central de Garoña,
que como se puede observar se construyó en una península única en su
recorrido.
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Fué esta sin duda la imagen del día, Nino con Tobalina de fondo.
Vertiginosa imagen por el vértigo que daba verle, y una frase para
definirlo. Vimos a Dios.
Nos dejamos de romanticismos y tiramos de nuevo hacia Cubilla por
una ruta totalmente diferente a la del ascenso.
La dificultad fué mayúscula, y solo Iñaki fue capaz de encontrar
un camino medianamente interesante.
Koldo se fue por su cuenta y las pasó mas canutas que
Alfredo-Caín en a subida aunque no quiera reconocerlo.
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Al fin se llegó a Cubilla, no sin antes ver corzo, liebre, e incluso
una vaca que amenazó a Alfredo con amocharle.
Este ni se inmutó, confiado de su cornamente.
Al final todos para Leciñana y a celebrarlo en la comida anual que
se celebró en la mítica era de Emilia.
VOLVEREMOS con mas excursiones la próxima temporada.
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