CRÓNICA DE LA SUBIDA A SOBRÓN 2006

 

    Sábado 12 de Agosto de  2006. subida a Sobrón dificultad:  (normal para subir y Altísima para bajar).

Tras otro verano deprimente debido a la escasez de asados y fiestas de guardar en las eras, nos echamos al monte a eso de las 11:30 de la mañana, sin mucho madrugar y con la sana intención de descubrir nuevas rutas y parajes en la zona de Sobrón, donde el Ebro serpentea lento entre los montes, frenado por el embalse y como no queriendo abandonar la bella Tobalina, sin duda sabedor de que no encontrará tierras iguales en el resto de su camino hasta el Mediterraneo.

Los montes de Sobrón, tupidos y cubiertos de una espesa vegetación, dan la sensación de no haber sido jamás pisados por el hombre. Desde los túneles de Sobrón la vista es de lujo, un regalo para los sentidos que merece la pena degustar en silencio y sin vehículo. Quienes hemos tenido la suerte de atravesar esta zona en bicicleta, sabemos que este rincón tiene algo de mágico, algo de siniestro, y mucho encanto.

La expedición se dirige al antiguo hotel de sobrón, que aun recuerda épocas cercanas, en las que lo habitabn una pareja de osos de ingrato recuerdo, y años antes debiendo haber sido zona de esparcimiento para los más poderosos bolsillos de la península. Aparcamos y nos colocamos las mochilas a la espalda con Josete como guia experto y sherpa de valor incalculable que nos llevará a lo más alto de Sobrón.

       

El control de firmas se realizó a las 12:00 horas en el aparcamiento de Sobrón, Jabato llegó algo tarde ya que al parecer le patinaba el embrague. Entre el y Miguel lo comprobaron y al final no quedó demasiado claro si el embrague que patinaba era el del coche, el de Jabato, el del propio Miguel, o el de todos a una.

La etapa contó como siempre con siete esforzados que se presentaban con mochilas reglamentarias poco cargadas. Jaba como Sherpa, Enrique y Miguel en defensa, Koldo e Iñaki en los medios y Miren y Jone de delanteras.  

Se echó de menos a Alfredo y Cristina, que recientemente habían recibido la llamada de la Marina y se tuvieron que incorporar a filas durante el mes de Agosto. A Domingo también le llamó la marina y se tuvo que incorporar quedándose sin escursiones este año. Nino y Jose Luis también fueron baja en esta ocasión, ya que estas etapas de media montaña no acaban de llenar a quienes tienen sangre de jabalí corriéndoles por las arterias.

Con todo preparado se inició el ascenso por una nueva ruta que nuestro Sherpa nos indicó y con la promesa de que bajaríamos posteriormente por la senda más habitual.

Mejor que no hubiera prometido nada.

El ascenso comenzó a buen ritmo, atravesando un campamento "ILEGAL" que era un verdadero cerderío y que no tendría que estar ni permitido, más que nada por la mierda que dejan cuando se van.

Y hecho este inciso contuso, paso a relatar de manera más poética y relajada el resto de la excursión.


 Durante el ascenso el tema central de conversación estuvo en el carné por puntos, que no se a cuenta de que salió el temita pero vaya txapa y cantidad de aventuras que se contaron..
Nada más iniciarse la subida pudimos ver un antiguo canal de aguas, y comenzamos a degustar las primeras vistas.  

El ascenso fue agradable por una senda ancha y cómoda de escasa dificultad. Nadie se podía imaginar que tras el descanso en la cima, la bajada sería de agárrate que viene canchal.

En una de las muchas cuevas que observamos, hasta tenían escalera, imaginamos que sería de la época prehistórica, aunque más nos hubiera valido cogerla para la bajada. Dios mio que canchal.

Nuestro Sherpa juraba y perjuraba que conocía el descenso, y por eso nadie se preocupó de nada hasta pasados los primeros cincuenta metros de bajada.


 
 En la imagen podemos observar uno de los momentos de dudas de nuestro sherpa que no sabía si tirar para arriba o para abajo, bueno, la verdad es que si que lo sabía, aunque a pocos convencía.
 
Arañazos, resbalones, riesgo incluso de caer al precipicio y las 13:45 en el reloj con la paella esperando en casa y sin verse el parking de Sobrón ni de lejos.

 
Puentes, agua, pantano, Tobalina de fondo y canchales, canchales y más canchales.

Alguno se preguntará que es un canchal, pues nada, tuvimos que subir días después a Ribera para saberlo, pero al fin lo supimos.

En el descenso ya nadie hablaba de nada, solo una frase se escuchaba en boca de el que suscribe. VAYA CANCHAL.

Y alguna otra frase se escuchaba más bajito, Jabato que te mato y ¿Estás seguro que era por aquí?

 

Pero Jaba no dudó, es el sherpa, el más grande, conoce la zona como la palma de la mano y a ritmo de plásticos atados a los árboles comenzamos a confiar en el.
 
Aquello empezaba a pintar mejor, y sin lesionados parecía que descendíamos por el lugar correcto.
 
Las vistas de auténtico escaparate, con el Ebro al fondo y más allá aun Tobalina, con la paella que desde aquí no se veia.
 
Pena de más zoom.

 

 

Jabato se volvió, señaló y sentenció, Es por AHÍ... ¿Quien lo había dudado? .

En la imagen se le puede observar cual NINO en 2005 en pleno Humión a más de nosecuantosmil metros sobre el Ebro y comentando temas sobre el descenso.

 

La pesadez que hubo que soportar en el duro descenso del que no tenemos imágenes dado que se trataba de una zona escarpadísima, aun nos dejó tiempo para sacar algunas fotos de los muchos puentes que se divisaban al fondo del monte.

 

Gargantas, roca, rio y naturaleza. Impresionantes parajes que daban lugar a pensamientos en alto.

Donde esté esto que se quite una verbena en Quintana.

Hombre y los toros...

Esta imagen es de quitar el hipo, sacada desde una de las rocas de más difícil acceso y con la sensación de estar practicando un deporte de alto riesgo.

Extreme monting es lo primero que se viene a la cabeza.

Extreme Foting por la dificultad de la misma el título de esta instantanea digna del Canal de Naturaleza más prestigioso de la TV. 

 Al final incluso vimos una lancha en pleno Ebro que no sabemos lo que hacía, andaban sacando fardos del agua o peces o vete a saber que, no le quisimos dar más importancia y todos a comer.

CRÓNICA DE LA SUBIDA A RIBERA 2006

 

 

No cansados con la primera escursión, preparamos otra a Ribera, en la que también hubo anécdota.

Se trataba de una etapa rápida en tarde aburrida con nubes y sin posibilidad de catar piscina.

Aun tocando las campanas, no hubieran aparecido mas de cuatro esforzados y el quinto que como siempre, no se le ve porque tiene que sacar la foto.

 
 
Con seriedad y Miguel como único mochilero, se inició la subida.
 
Una pregunta asaltaba a los participantes ¿Que llevaba Miguel en la mochila?
 
Agua no, y eran las cinco de la tarde, venía comido... ¿Que portaba a la espalda?
 
 
 
Con la incógnita partimos por el sendero de Herrán en dirección a Ribera.
 
Y mientras subimos...
 
Pueden participar si lo desean en el concurso...
 
¿QUE LECHES LLEVA MIGUEL EN LA MOCHILA?
 
Envia: Miguel espacio Mochila al 229966 y lo que creas que lleva en la mochila.
 
Entre todos los participantes se sorteará una mochila cargada de sorpresas y list para subir a los montes de Tobalina.
 
Una pista... No llevaba leche.
El ascenso tuvo en esta ocasión como premio la visión de extraordinarios ejemplares de caballo percherón o similar.

El caso es que los animales eran dignos de ver y como estaban tranquilos les sacamos unas fotos de cerca, de demasiado cerca.

Tan cerca que daba hasta respeto.
Respeto que no tuvo por la naturaleza el piloto de este Quad, que aun informado de que se encontraba en un parque natural y brutito él, tuvo que subir montado por toda la senda causando algún que otro destrozo en maderas y tablas de la zona de los puentes de Herrán.

Como tenía cara de bestia, no le quisimos cascar, pero si se nos escapó una foto por si el Seprona o a quien corresponda le quieren mandar a casa una receta con retirada de carné incluida.

Que a nosotros ni nos va ni nos viene, pero por comentarlo...

Este no es el conductor del Quad, si no otro bello ejemplar que pastaba alegre y jubiloso en las cercanías de Ribera.

Vista la Iglesia, vimos una vez más a Dios, y tras una alegre conversación decidimos emprender el descenso.

En la imagen se observa al pelotón a la entrada de Ribera, y más a la izquierda a Miguel hurgando en su mochila.

Pocholo el, al final cantó y contó que portaba...

Sardinas en escabeche... A tuti plen, sin pan ni nada, cuatro latas ... De las de sin fecha de caducidad.

Otra oferta que no se aceptó y a la Torre de Herrán a por un Helado.

No sin antes descubrir en el panel informativo lo que es un canchal.
 
La definición es plasta a más no poder, total para decir que es una zona de camino en la que no hay dios que ande y llena de piedras.
 
VOLVEREMOS con mas excursiones la próxima temporada.

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